Art Paradise

Valparaíso – Chile

Galería de Arte

Art Paradise nace desde un juego de palabras de Valparaíso y Paraíso, haciendo el cruce con el pasaje del paraíso bíblico, en el cuál nos relatan la historia de Adán y Eva; en dónde ella tras comer la manzana prohibida, lo insta a el a comerla. Adán tenía la posibilidad de decidir no hacerlo, pero lo hizo, esto nos abre a otra lectura y podríamos suponer que la mujer siempre ha tenido un cierto poder sobre el hombre. Bajo esta lectura se encarga el mural que es parte actual de nuestra fachada.

Esta galería surgió de una amistad, que se generó por la coincidencia animalista, por lo que tratamos de mantener vivo ese espíritu, apoyando de diferentes formas la causa animalista, comenzando por ser un espacio Petfriendly.

Como galería nos centramos en el objetivo de promover y apoyar la profesionalización de las y los artistas locales a través de la comercialización de sus obras, en especial de mujeres artistas, quienes por una razón u otra, están en número minoritario en la mayoría de las galerías en Valparaíso, por lo que “SALa FEM”, ocupa un rol importante, en aporte a la equidad de género.

En nuestra primera etapa estuvimos ubicados en una casa centenaria del sector de Cerro Alegre, en nuestra segunda etapa, nos enfocamos en una convocatoria anual de SALa FEM para una exposición colectiva presencial.

Con Art Paradise estamos vía línea, hacemos envíos a todo Chile y el mundo, contáctate con nosotros. +56 9 31048715

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SALA FEM : Art Paradise Galeria 

Lectura de una exposición femenista a través de la mirada filosófica 

 

Agosto 2023, una exposición dedicada a tres artistas feministas, entre ellas Marina Abramovic y Fina Miralles, engalana las paredes del Círculo de Bellas Artes de Madrid1. Se podría pensar que estamos respirando de nuevo el aire del feminismo, como si el activismo feminista se hubiera convertido en un hecho en los museos de arte. Pero si su presencia es cada vez mayor, ¿no será porque el resultado no coincide con el sueño de una sociedad más igualitaria? ¡y que la creación de espacios dedicados a las mujeres artistas es cada vez más urgente! 

Septiembre 2023, Cerro Alegre en Valparaíso, Chile, Galerie Art Paradise, ha creado recientemente un espacio exclusivo para mujeres artistas, llamado Sala Fem, en referencia al concepto de sala femenina de fútbol.2 

Octubre 2023, una lectura de Geschlecht de Derrida, que él mismo hace una lectura de la lectura de Heidegger sobre los poemas de Trakl. Una re-lectura pues, que nos sumerge en la cuestión de la diferencia sexual y la profunda binariedad que gobierna nuestras estructuras mentales. Un proyecto derrideano de humanidad que va más allá de la diferencia binaria, y que nos servirá para nuestra lectura del arte feminista 

A Room of One ‘s Own, un recuerdo escolar pero un recordatorio de que, ya en 1929, Virginia Woolf había dado la voz de alarma sobre las desastrosas condiciones que debían soportar las mujeres, que les impedían desarrollar todo su potencial, no como esposas o madres, sino como artistas. El genio no depende del talento, dice V. Woolf, sino que es ante todo una cuestión social, condicionada por determinismos sociales como el lugar que se ocupa en la sociedad según el sexo, la raza y la clase. Este texto, que merece la pena re-leer, nos recuerda la necesidad de disponer de un espacio íntimo propio para poder crear, un lugar propio que sea a la vez físico y mental. La Sala Fem es uno de esos lugares que ofrecen un espacio seguro a las mujeres que intentan liberarse de los mecanismos patriarcales para expresar su creatividad, algo que no pueden hacer en otros lugares. 

El «activismo feminista» en el arte existe desde la década de 1970, pero se reinventa constantemente, incluso hoy en día. Recientemente publicado en 2019, Activismo en el mundo del arte muestra que el mundo del arte sigue estando dominado en gran medida por hombres, y hace un llamamiento al activismo activo para combatir las desigualdades persistentes. Su autora, Maura Reilly defiende la necesidad de participar en un activismo activo cuando se trabaja en las artes, para combatir las desigualdades persistentes. Las Guerrilla Girls, un grupo de protesta al que se refiere Reilly, se hicieron notar en 1989 con un cartel que parecía un truco publicitario: «Menos del 3% de los artistas del Met. Museum son mujeres, pero el 83% de los desnudos son femeninos«3. Es una trágica ironía que, tres décadas después, la misma empresa siga sin invertir la tendencia… 

Pero volvamos a los orígenes del activismo feminista, que despegó realmente en 1971 con la publicación en ArtNews del artículo de Linda Nochlin «¿Por qué no ha habido grandes mujeres artistas? El artículo saltó a los titulares, y la respuesta a su título está implícita: porque la historia del arte la han escrito los hombres. Reconocida como la primera historiadora del arte feminista, Nochlin subraya cómo en el arte existe un discurso silenciado en el que se ha ubicada a las mujeres artistas, exluyendolas del discurso oficial respecto a mecanismos del patriarcado. La presencia de mujeres artistas se había visto incivilizada sistemáticamente por la historiografía hegemónica del hombre blanco, masculino y occidental. Destaca las estructuras institucionales y sociales que han mantenido a las mujeres al margen de las carreras artísticas durante siglos. Hoy en día, a pesar de los esfuerzos por integrar a las mujeres artistas en las instituciones artísticas, éstas siguen estando dirigidas unánimemente por hombres, aunque sean mujeres las que llenan los cursos de historia del arte o de bellas artes… 

En Chile, el activismo feminista en el arte comenzó a surgir tras el fin de la dictadura de Pinochet en la década de 1990. Julieta Kirkwood, activista feminista chilena, habla de una «recuperación de la historia invisible»4. Se trata de los «invisibilizados» u «olvidados de la historia», como los llama Gayatri Spivak, que forman parte de los «subalternos»5-concepto utilizado por el marxista Gramsci para referirse a los individuos sometidos a una condición de subordinación, es decir, mujeres, niños y personas discriminadas racial o físicamente, de los que nunca se oye hablar-. La cultura de la invisibilidad o de la visibilidad es inherente a los mecanismos estructurales del patriarcado y puede ayudarnos a comprender qué rige estas dinámicas de representatividad de un sujeto a otro. Es esta cultura de lo visible la que han intentado dilucidar los filósofos postestructuralistas, con Jacques Rancière en Le Partage du Sensible (2000) y Foucault en l’Archéologie du Savoir (1969), para quienes las instancias de lo visible, y por tanto la Estética, son necesariamente políticas. Nochlin, al igual que las conocidas Judith Butler y Spivak, pertenece a esta tradición posestructuralista, y pretende que las mujeres dejen de ser objetos de representación para convertirse en agentes de la misma, reclamando así el espacio de la visibilidad y, por tanto, ¡el espacio del poder!

Richard Nelly, figura clave en la configuración teórica y crítica de la Escena de Avanzada, reconocida como el principal referente experimental del arte de resistencia durante la dictadura de Pinochet, intenta desmontar los estereotipos de género que nos conducen a circuitos de conciencia demasiado estrechos. Uno de los problemas que encuentra e intenta superar es precisamente la aparente bipolaridad que rige estructuralmente nuestras sociedades, que nos recuerda a un cierto Geschlecht, ¿no?: masculino / femenino, institucional / no institucional, rentabilidad / inutilidad6. Teoriza sobre el concepto de «nomadismo identitario», que describe al travesti, de género indeterminado, cuyas performances desorientan no sólo al espectador sino también al sistema político. De esta bipolaridad estructural, la más evidente es la de la diferencia sexual que, en términos psicoanalíticos, desempeña un papel gigantesco en la construcción de nuestros patrones de conciencia e inconsciencia. Se trata de una binaridad de la diferencia que el filósofo Derrida dice explícitamente que quiere superar7. Reclama «otra diferencia sexual, una que vaya más allá de la binaridad»; sin negarla, afirma la existencia de la diferencia pero la sitúa en un lugar distinto a la dualidad, un no-lugar que aún está en proceso de convertirse en algo visionario, que ve más allá del sistema dual y binario que impera hoy en día. Del no, de la negación, de lo in-visible, surge lo visible… ¡para ver más claro! 

Y es este Geschlecht8, término que traduce un múltiplo de unidades plurales -raza, sexo, género, familia, humanidad- y que va más allá de la diferencia, el que nos sirve de nota final. Porque, ¿qué puede haber más inventivo que una unidad que reúne la multiplicidad, ya sea de género, sexual, racial o de clase? Al fin y al cabo, los espacios feministas no aspiran a otra cosa que a eso… las cuestiones de género a las que se refieren están intrínsecamente ligadas a las cuestiones del Otro, y por ello se abren a la diversidad como en ningún otro lugar. En su lucha contra la exclusión y la marginación, espacios como la Sala Fem promueven a artistas de muy diversa procedencia, a través de la inclusión de mujeres en la escena artística, cuya presencia ya no debería dar lugar a dudas, sino más bien una evidencia. 

                                                                                                                           Marina Pelmoine, 18 de octubre 2023 

                          Estudiante de Magister de Filosofía contemporánea : Análisis y crítica de artes y cultura, Universidad Paris 8, Paris. 

                                                                                                                                                                               Universidad de Valparaíso, Chile. 

1 PHotoESPAÑA | Marina Abramović. Vanitas - Círculo de Bellas Artes (circulobellasartes.com) 

2 Geschlecht III. Sexo, raza, nación y humanidad (1987), Derrida 

3 Guerrilla Girls, Conscience of the art world, poster 1989. “Less than 3% of the artists in the Met. Museum are women, but 83% of the nudes are female.” 

4 Kirkwood, Julieta. Tejiendo Rebeldías. Escritos feministas de Julieta Kirkwood, hilvanados por Patricia Crispi. Santiago: CEM La Morada, 1987 

5 Can the Subaltern talk ? (1985) 

6 Richard, Nelly. Masculino/Femenino. Prácticas de la diferencia y cultura democrática. Santiago: Francisco Zegers editor, 1989 

7 Jacques Derrida, La escritura y la diferencia, 1967 

8 “Geschlecht” : término alemán condensado para nociones políticas y sexuales como raza, género, humanidad y familia.